1. La correcta manera de “curar” una pipa nueva consiste en llenarla hasta la mitad y fumarla de esta manera las diez primeras veces. Luego podrá llenarla completamente. Cuando haya completado unas veinte fumadas, en el interior de la pipa se habrá creado una capa de carbón que impedirá que la pipa se queme y que su sabor sea amargo. Entonces su pipa estará curada. Adicionalmente, antes de comenzar el curado, Ud. podría impregnar el interior de la cazuela con miel y dejarla así durante veinticuatro horas. Con el tiempo, cada tanto, Ud. debería verificar que la capa de carbón formada en el interior de la cazuela mantenga un espesor de aproximadamente 1,5 mm. Si el espesor es mayor la pipa puede rajarse, por lo que es conveniente raspar cuidadosamente el interior de la cazuela hasta obtener el espesor adecuado. En este procedimiento tenga la precaución de no utilizar elementos puntiagudos. En ningún caso debe sumergir la pipa en líquido alguno.
  2. Antes de cargar su pipa asegúrese de que esta se encuentre limpia, fría y seca. La forma recomendable de limpiarla es, luego de desarmarla, deslizar por el interior de la boquilla y el cañón una escobilla previamente embebida en alcohol fino y escurrida. Nunca fume más de tres cargas sin proceder a la limpieza descripta. El mejor tabaco tiene el peor sabor en una pipa sucia.
  3. Al cargar la pipa comprima levemente el tabaco de manera que al aspirar perciba una suave resistencia. En ningún caso debe ser necesario hacer fuerza.
  4. El tabaco no debe estar demasiado seco ni demasiado húmedo. Si está demasiado húmedo puede ser suficiente con dejar abierto el paquete durante algunas horas. Si está demasiado seco puede recuperar la humedad natural con algunas gotas de agua, whisky, coñac, etc.
  5. Encienda siempre la pipa con un encendedor de gas o fósforos de madera, nunca lo haga con un encendedor de bencina, estos últimos contaminan el aroma del tabaco.
  6. Al encender el tabaco verifique que arda en forma uniforme en toda su superficie. Si se apaga apisone suavemente con su trío y vuelva a encender.
  7. Si la pipa se apaga puede volver a encenderla tantas veces como sea necesario, no se desanime. Retire la ceniza de la parte superior, apisone suavemente y enciéndala. Cuide únicamente de no intentar fumar el tabaco depositado en la parte inferior de la cazoleta, su sabor puede ser muy desagradable.
  8. Nunca desarme la pipa si aún se encuentra caliente. Si lo hace puede estropear el ajuste de la boquilla y/o rajar la madera.
  9. El fumador esporádico puede tener una sola pipa, el fumador habitual debe contar con varias para alternar su uso. Una misma pipa no debe usarse dos días seguidos, esto le impide secarse adecuadamente y mantener agradable su sabor.
  10. Cuide su pipa, ella será su amiga en las buenas y en las malas, y, si percibe su cuidado, le brindará muchos años de satisfacciones.